Uno de los paradigmas que ha ido dejando la existencia del covid19 en el ámbito laboral, es la necesidad de una transformación de las maneras clásicos, tanto de ejercer como de buscar el ingenio humano que conformará un equipo de trabajo. Muchas organizaciones han empezado a optar por volver más flexible su plantilla de trabajadores.
¿En qué sentido se flexibiliza el ingenio laboral?
A partir de los perfiles requeridos, hasta la manera de realizar el trabajo. Es grato advertir que muchas organizaciones han decidido concluir con los prejuicios alrededor de condiciones y propiedades distintas de los trabajadores, como lo podían ser situaciones de neurodivergencia, que quizá sí estarían más ligadas a las labores laborales, o hasta propiedades completamente ajenas sin embargo que pesaban mucho años atrás, ejemplificando, la preferencia sexual y la expresión de género.
Sin embargo, en esta situación nos enfocaremos en la situación de los individuos con dislexia, la cual es una neurodivergencia que sufren diversas personas. La dislexia engloba un espectro bastante extenso, se refiere a esas personas que desarrollan sus procesos cognitivos y emocionales de forma no clásico.
Previamente eran discriminadas sin más, empero ahora las organizaciones las reconocen como una fuerza gremial de enorme costo, en particular frente a el progreso de la digitalización y la creciente demanda de capacidades blandas. Si bien las organizaciones ya empiezan a apreciar a dichos candidatos, varios empleadores todavía los infravaloran o no son capaces de percibir cada una de los beneficios que conlleva su contratación.
A grado universal, se calcula que 3 de cada 4 personas que sufren dislexia piensan que los procesos de reclutamiento los ponen en desventaja por default, y hasta un 79% creen que la manera clásico de buscar ingenio no les da posibilidad de mostrar sus capacidades, esto conforme el análisis Dyslexic Dynamic, hecho por Talent Solutions de Manpower Group, en participación con Made By Dislexia.
Según con profesionales, la dislexia no es como tal una complejidad de aprendizaje, sino una forma distinto de pensar y ver el planeta. Estas propiedades inusuales en el ámbito al que estamos acostumbrados son justamente las primordiales para un nuevo paradigma gremial. Está una particular virtud en zonas de comunicación, creatividad, visualización, averiguación, empatía, argumento y otros terrenos de interés de la digitalización.
Las propiedades ligadas a los disléxicos que también buscan los reclutadores son: Responsabilidad, fiabilidad y disciplina Resiliencia, tolerancia al estrés y adaptabilidad Toma de idea Argumento y resolución de inconvenientes Liderazgo y predominación social Pensamiento crítico y estudio Participación y trabajo en grupo Creatividad y originalidad Aprendizaje activo y curiosidad Adaptabilidad








