En la civilización Maya tenían algunos fundamentos importantes para la correcta crianza de los niños, algunos de ellos son la religión y la agricultura, esta última era la principal actividad de la población. De esta manera podemos saber que la cotidianidad en la vida de un niño o niña Maya iba dirigido hacia estos fundamentos.
Sin embargo, para describir el día a día de estos niños, necesitamos establecer tanto la distinción sexual como la edad en la que se encontraban. Los niños en un principio se le impartía una educación enfocada a la realización de rituales relacionados con la muerte o el nacimiento.
A partir de los 9 años y hasta los 12 años, los niños Mayas debían comenzar a colaborar con las actividades rutinarias de los adultos, esto con la finalidad de inculcarles el conocimiento y habilidades que desempeñarían en un futuro. Diariamente los niños entre estas edades aprendían a cazar, pescar, siembra, recolección, y muchas otras actividades típicas de la civilización.
Toda esta educación se ligaba, a edades tempranas, con los juegos y actividades de niños. Ya cuando cumplían 12 años se les bautizaba preparándolos para la vida pública, donde se preparaban para dejar sus casas e ir a sitios educativos, donde a partir de ahora permanecerían internados.
La cotidianidad a partir de esta edad dependería de su origen, ya que al ser niños de clase noble se les enseñaba sobre escritura, liturgia, cálculo, genealogía y astrología. Por otro lado, cuando pertenecían a la clase media eran instruidos con artes militares.
Ahora bien, en cuanto a las niñas en un principio se les mostraba cual iba a ser su rol en la vida, combinando de tal manera las actividades infantiles con el trabajo que iban a desempeñar en un futuro.
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Una vez cumplidos los 9 años, debían comenzar a participar en las labores del hogar, durante este proceso sus madres iban transmitiendo sus conocimientos. La cotidianidad de las niñas Mayas giraba en torno a las labores de una mujer Maya, como tejer, moler el maíz, cocinar, limpieza tanto de la ropa como de la casa en general y cuidado de niños y animales domésticos.
Además, se les inculcaban las normas morales propias de la cultura Maya, debían aprender a tratar al sexo opuesto y a mantener el respeto y la timidez. Las actividades de las mujeres Mayas eran bastante exigentes, ya que debían estar ocupadas durante todo el día.

